Felicidad
contorno de espuma.
En la ilusion infantil, un destino obligado
Que los hombres todos merecen,
Al que se llega sin dudas, sin conjeturas
Solida como el oro, brillante y pura.
Al adolescente se le escapa de continuo
La felicidad de las manos
La piedra de sal carente
De toda consistencia.
Empiezan a roerla las experiencias amargas
La contundencia del amor no correspondido
Con la primera juventud llega el fracaso
Y algunas muertes
Y a veces aun, cosas peores.
Y pierde ya, la felicidad todo sentido.
Entonces la madurez comprende
que la felicidad
solo se parece a la espuma
que fluye inconstante
y se desvanece.
Pero que moja, revive
y siempre vuelve.