Esto de que los años pasen es un derrotero ante el espejo,
los exitos cosechados parecieran relativos...
y a esta edad de la vida, cuando la juventud se madura
las relaciones fugaces son mas parecidas a la mediocracia que un subte.
El estreno brillante de los 20 y su fuerza arrolladora
le van dejando lugar a la edad de las primeras canas y el nuevo cuerpo
y las visitas regulares al dentista, la ropa un poco mas selecta
y esos pensamientos morales que apestan.
Esto de que los años pasen no es novedoso,
pero comienzo a descubrir que las ideas no valen nada
que todo el mundo está apurado y no se puede cambiar.
Que mejor es no ofrecer tanto afecto, porque despues de todo
a nadie le hace falta y, además, arruina la diplomacia...
Las apariencias engañan y uno lo aprende ahora
que ya arriesgo demasiado, que ya aposto...
y uno comprende que la muchedumbre anda, por su camino,
y no se interroga. Entonces: ¿para qué hacerlo?
En conclusión cuando los años pasan
y hay que preocuparse por primera vez de la salud
y hay que ir pensando en proyectos a largo plazo...
creo, que no existen ni las grandes verdades ni las cosas definitivas.
Y de pronto, si pudiera esforzarme por seguir en esa carrera frenetica
de "querer ser";
en ese imperioso afan de imponer mi razon;
en el fastidio del adorno, para ser moda
en la vidriera que los otros miran...
DIRÍA "NO".
Por eso querida vanidad, yo me declaro:
anti-glam.
Carmin 2011