veo la forma que su presencia reviste,
como esas estatuas que bajo el manto se presienten
y uno sospecha, al mirar, que las conoce
pero acaso nunca sean descubiertas.
no todo tiene un genero o un nombre
no todo puede ser clasificado
y eso asusta quiza porque no hay meta
ni asombro ni comienzo, sino solo maravilla.
son estas pobres cosas justamente
despojadas de su altura, los pozos mas profundos,
las tierras mas fecundas.
los dias sin mañanas que apresuren.
y en estas pobres cosas-maravilla
es que me encierro y me enceguezco
solo por hoy,
por sumergirme,
solo en ellas,
sin forma.
carmin 2011